¿Por qué construir con madera?

Mil razones para apostar por el material constructivo más moderno, bello, seguro, económico y sostenible que ha inventado la naturaleza

Casa maderaSi hace 100 años la revolución constructiva fue el hormigón, en el siglo XXI lo está siendo la madera. Pero no una madera cualquiera; hay que saber elegir esa nueva madera: técnicamente tratada para hacerla más robusta que el acero, más ligera y flexible que el ladrillo, resistente al fuego, eficiente, aislante, duradera, antisísmica, de rápida instalación y, lo más importante, medioambientalmente amigable.

Frente a la actual crisis ambiental es muy importante que la madera proceda de bosques y plantaciones gestionados de forma responsable y cumpla con los 10 principios de FSC. Sólo así, cuanta más madera certificada se utilice en la construcción, más y mejores masas forestales habrá en el planeta, más estaremos luchando contra el cambio climático pues se comportan como eficientes sumideros de carbono que evitan la liberación de más CO2 a la atmósfera, mejor se vivirá en las zonas rurales gracias a sus beneficios económicos, mejor conservada estará la biodiversidad.

No lo dudes. Las edificaciones de madera combinan un elevado confort interior con un consumo de energía muy bajo, casi nulo, y a un precio cada vez más asequible.

Tan natural como la naturaleza misma

Como decía William McDonough, autor de Cradle to Cradle: “Los edificios deben funcionar como árboles, las ciudades como bosques”.

La madera es tan natural como los bosques. Su “producción” se hace a partir de agua y energía solar. Durante el crecimiento del árbol, la madera acumula y evita la liberación de CO2 a la atmósfera, el principal gas de efecto invernadero que está causando la crisis climática. Esta importante característica se mantiene una vez instalada en los edificios, comportándose como almacén de carbono que ayuda a luchar contra el cambio climático.

La madera es el material con la menor huella ecológica posible. Lo es por su menor impacto directo en el medio ambiente durante su producción y a lo largo del proceso constructivo, como después en el mantenimiento y utilización del edificio.

La madera es renovable, durable, reutilizable, reciclable, compostable y, muy especialmente, es hermosa.

Arquitectura sostenible

La construcción genera un impacto ambiental tremendo, al ser causante del 35% de los residuos y del 40% de las emisiones de CO2. Por eso resulta fundamental reducir esta presión en el planeta si aspiramos a un futuro mejor para las personas.

La energía empleada en la fabricación de los materiales que intervienen en las soluciones constructivas de madera es un 40% menor que la empleada en las convencionales.

En las emisiones de toxicidad al aire y al agua, la diferencia a favor de madera es aún superior, llegando a un ahorro de hasta un 75%.

Cuando usamos madera certificada FSC en la construcción estamos contribuyendo con la sostenibilidad en el más amplio sentido de la palabra. Construir con madera contribuye a frenar el cambio climático disminuyendo el efecto invernadero, ya que los árboles, en su crecimiento, toman dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera, fijándolo para conformar su estructura: la madera.

Además de este efecto sumidero, los productos de madera para la construcción tienen un bajo coste energético en su fabricación frente a otros materiales de construcción (acero, hormigón), lo cual implica mucha menos emisión de CO2 durante este proceso.

Por último, la vida media de una construcción es de 50 años, aunque existen edificios de madera con muchos cientos de años.

Durante este tiempo, los productos de madera para la construcción actúan como almacén de CO2, reteniéndolo en su estructura, y una vez finalizada la vida útil del edificio los productos de madera pueden ser reutilizados o reciclados.

Igual o más barata

Construir con madera certificada tiene un coste económico similar al de otros materiales, pero hay que hacer bien las cuentas. Para tomar una decisión sobre su uso se debe valorar el proceso total de la construcción, así como sus prestaciones futuras (vida útil) y no solo los precios iniciales de los materiales.

Aunque parece que la construcción con madera tiene un coste ligeramente superior, es porque no se incluye el aislamiento térmico y acústico que nos ofrece y, por lo tanto, la necesidad de añadir un revestimiento aislante a las estructuras de acero u hormigón. Un factor primordial es que se mejora el aislamiento y se reduce la superficie constructiva.

La madera una vez instalada en el edificio se comporta como un excelente aislante térmico. Evita así las pérdidas de calor en invierno o de frío en verano, por lo que supone un ahorro en la energía utilizada en calefacción o aire acondicionado.

Con el mismo grosor, el aislamiento térmico de la madera es cuatro veces superior al del ladrillo. Por ello, la demanda de energía para conseguir confort es mucho menor, y el calor que tenemos en invierno en el interior o el frescor en verano no se pierden.

Edificios bellos y luminosos

Las estructuras de paneles de madera contralaminados permiten grandes voladizos sin refuerzo estructural. Esto da libertad, claridad y sencillez en el diseño sin la necesidad de pilares ni muros en planta.

La capacidad de la madera para el aislamiento térmico entre el interior y el exterior de los edificios abre la puerta a diseños donde los forjados de madera puedan ser continuos entre los espacios interiores y exteriores, simplificando enormemente la construcción y generando un efecto de gran valor estético.

La precisión en el corte informatizado de cada elemento permite, por ejemplo, reducir las holguras en los huecos de ventanas y lograr un ajuste preciso con las carpinterías.

Obras rápidas y seguras

Una vez ejecutada la cimentación, en cuestión de días los materiales llegan a la obra y se instalan a gran velocidad completando en tiempo récord estructura, cerramientos y cubiertas. Gracias a este origen prefabricado se invierten muchas menos horas de trabajo que en el desarrollo de una obra tradicional.

Desde el punto de vista de la promoción inmobiliaria, el ahorro de tiempo de construcción se traduce en una reducción directa de los costes de ejecución.

Además de su rapidez y fácil instalación, la madera permite realizar la obra en seco, sin necesidad de agua ni cementos.

Tan versátil como un bosque

La madera es un elemento tan diverso como útil en la construcción de viviendas. También en su revestimiento, decoración y acabados.

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