Construir con propósito: la madera certificada como eje del cambio en la construcción
En la reciente edición de REBUILD, el foro de referencia para la edificación industrializada, FSC España lideró una mesa fundamental bajo el título "Construir con propósito: el valor añadido de la madera certificada sostenible". Moderada por Gonzalo Anguita, director ejecutivo de FSC España, la sesión reunió a Felipe Vieites, director general de Ruiz-Larrea Arquitectura y administrador de Actia; José Antonio de Pedro, director de desarrollo de Distrito Natural; Diego Nuñez, director comercial de Madergia y Patrizia Laplana, CEO de Asla Green Solutions, para analizar cómo la madera no es solo un material de construcción, sino la herramienta clave para cumplir con los objetivos de descarbonización y generar un impacto social positivo.
¿Cuesta más construir con madera?
El debate comenzó centrándose en la sostenibilidad. José de Pedro señaló que el sector de la construcción es responsable del 40% de las emisiones de Co2, aunque tradicionalmente otros sectores han estado mucho más controlados. En este sentido, subrayó que el propósito de Distrito Natural es promover vivienda sin generar daños al medio ambiente y mejorando a la vez la vida de las personas.
Para Patricia Laplana, construir con propósito implica cumplir con la normativa y los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), pero también aprender a "monetizar esos beneficios y construir con calidad".
Precisamente la rentabilidad fue uno de los temas recurrentes. José de Pedro desmitificó el sobrecoste de la madera. “Aunque el presupuesto de obra puede ser un 2,5% o 3% superior al hormigón, este se compensa con creces mediante la industrialización: se reducen los plazos, el préstamo promotor se paga durante menos tiempo y además la madera sufre menos la inflación al tener una cadena de suministro muy acotada”. “En la madera, hay empresas que se encargan de todo el proceso: desde la gestión forestal hasta el panel que entregan en obra. Sin embargo, para la producción de un metro cúbico de hormigón puede haber hasta 30 agentes involucrados, lo que implica que cada uno de ellos puede incrementar el coste por razones de seguridad”.

Felipe Vieites, Gonzalo Anguita, José de Pedro, Diego Núñez y Patrizia Laplana. Foto: FSC España
La madera en la construcción industrializada
La eficiencia es el corazón de la construcción industrializada, y aquí la madera no tiene rival. Felipe Vieites fue contundente: "Hoy por hoy, el único material capaz de dar respuesta de manera masiva a los retos de sostenibilidad es la madera", destacando que es el único material capaz de absorber CO2 y actuar como sumidero de carbono.
Desde el punto de vista logístico y energético, la madera ofrece ventajas inmediatas. Vieites señaló que el uso de madera "reduce en torno a un 75% o un 80% el uso de energía y la huella energética del edificio en su proceso de construcción". Al ser un material más ligero, los impactos en transporte y montaje son drásticamente inferiores a los sistemas tradicionales.
Certificación y trazabilidad: la garantía de FSC
Para que el uso de la madera sea verdaderamente "con propósito", la certificación es innegociable. Diego Núñez defendió la necesidad de exigir certificaciones de origen sostenible como FSC para garantizar la coherencia en la sostenibilidad. Según Núñez, la certificación ayuda a combatir los prejuicios sociales sobre la tala de árboles: "La certificación forestal explica de forma inmediata la fijación de CO2 en la propia estructura".
La taxonomía verde europea también juega un papel crucial. Según Laplana, el sector financiero ya utiliza estos estándares como vara de medir, y la madera certificada facilita el acceso a financiación al reducir los riesgos climáticos y mejorar el análisis de ciclo de vida de los activos. Por su parte, José de Pedro añadió que los inversores a largo plazo buscan cada vez más este storytelling basado en hechos reales: edificios que generan economía local y reducen riesgos ambientales.
Bienestar y valor social
El impacto de la madera llega hasta el usuario final a través del diseño biofílico y la salud. Diego Núñez subrayó el confort térmico y la regulación de humedad que aporta la madera, lo que permite que la sensación térmica sea óptima incluso con termostatos a temperaturas más bajas.
José de Pedro compartió una anécdota reveladora sobre la percepción del cliente: "Cuando hay una pared de hormigón, nadie la toca. Cuando hay una pared de madera, todo el mundo la toca". Este componente de conexión con la naturaleza genera una respuesta emocional positiva que revaloriza la vivienda.
El debate dejó claro que construir con madera certificada no es solo una opción estética, sino una decisión estratégica que mejora la eficiencia, la rentabilidad y el valor social de los proyectos. Como resumió Felipe Vieites: "Construir con madera tiene un impacto positivo en todos los niveles... y hoy por hoy, la única manera de hacerlo bien es con madera certificada".
