Los 5 fantasmas de la madera

Cinco fantasmasFantasma número 1: La madera se quema

La madera es un material combustible, pero frente al fuego no resulta más frágil o peligrosa que otros materiales aparentemente más robustos como el hormigón o el acero; todo lo contrario. El comportamiento en un incendio de una estructura de madera es mejor y más previsible que el de una estructura metálica. Los bomberos lo saben bien. Se quema a una velocidad lenta y es difícil que colapse de forma repentina. La capa carbonizada genera además una superficie de protección de la parte interna que mantiene intactas sus propiedades mecánicas durante mucho más tiempo.

A pesar de su combustibilidad, si la madera no se somete a llama directa, ésta no comenzará a arder hasta alcanzar aproximadamente los 400°C. Aun siendo expuesta a llama directa, no se producirá la ignición hasta llegar a temperaturas en torno a los 300°C.

Fantasma número 2: La madera se pudre

Al ser un producto natural, la madera resulta completamente biodegradable gracias al trabajo de insectos y hongos, pero solo si queremos. Eligiendo bien el tipo de madera, su diseño y tratamiento, puede mantenerse libre de plagas y por lo tanto durar mucho tiempo sin problemas. Recuerda que la ciudad de Venecia se asienta desde hace siglos sobre un inmenso bosque de pilares de madera sumergidos bajo el agua.

Fantasma número 3: La madera aguanta poco

Olvida esa imagen de las cabañas de leñadores hechas con troncos. Las nuevas estructuras de madera, como la contralaminada (CLT), están respaldadas por la misma normativa arquitectónica de cualquier otro material con idéntica certificación, ya sean perfiles metálicos o de ladrillo. Gracias a su excelente relación resistencia/peso es además un material ideal para cubiertas de grandes luces o ampliación de edificios.

Fantasma número 4: La madera necesita mucho mantenimiento

Es verdad, pero solo en el exterior y no más que una fachada de cemento. Por eso es tan importante saber elegir bien el tipo de madera y el diseño de sus estructuras. La ventaja de la madera frente a los materiales tradicionales es que cuando envejece gana en belleza en lugar de perderla, pero esa evolución no tiene nada que ver con que se esté deteriorando o sufra un ataque biológico.

Fantasma número 5: La madera es cara

Construir con madera tiene un costo económico similar al de usar estructuras de hormigón o acero. Así lo demuestran diversos estudios comparativos como los realizados por Maderea y Habitarte Arquitectos, que para una estancia tipo de 25 metros cuadrados calculan unos precios finales, incluidos revestimientos y acabados, de 2.987 euros para la madera, 3.087 euros para el hormigón y 3.404 para el acero. Con el añadido de que la de madera añade por el mismo precio una mejora del aislamiento térmico y acústico.

Fantasma número 6: Es mejor no cortar árboles

Los bosques llevan siendo gestionados por las personas desde hace miles de años y no les ha ido mal. Si dejáramos de golpe de cuidarlos tendrían un crecimiento desordenado que degradaría los espacios forestales. La tala indiscriminada y la deforestación es un problema mundial.

Pero cortar árboles no destruye el bosque si se hace bien, con cabeza, ciencia y conciencia (ambiental). Gracias a los estándares de gestión sostenible promovidos por FSC algo aparentemente tan difícil es posible. El aprovechamiento responsable y bien gestionado de los recursos naturales mejora la conservación de los bosques, extrae siempre menos madera de la que se produce de forma natural, previene incendios forestales y evita la despoblación en entornos rurales. Por eso son tan importantes los planes de gestión.

Un ejemplo es el monte de Los Palancares, en la Serranía de Cuenca: en 111 años de gestión ejemplar, y a pesar de haberse extraído cada vez más madera, la superficie forestal ha aumentado en cantidad y calidad, hasta el punto de ser ahora un importante espacio protegido.